Día 2: El Festival rueda de Villa Celina a Almagro



Dos imágenes dan cuenta de lo que vivieron tanto los chicos y sus docentes, como los poetas participantes del Segundo Festival de Poesía en la Escuela en la segunda jornada.

En la foto superior, unos 200 chicos de Villa Celina de las escuelas EP 97 y ESB 186 reunidos en torno a los poetas que traían las obras de sus maestros y las propias para compartir. Natalia Molina, quien viajó de Sierra de la Ventana donde vive para asistir al Festival, leyó a Roberta Iannamico; Victoria Schcolnik leyó a Sharon Olds; Marcelo Carnero a Leopoldo María Panero; y José María Pallaoro al poeta Roberto Themis Speroni. Y cada uno sumó un poema propio. 

Fue muy especial la lectura que hizo la poeta Clara Vasco, ya que decidió leer textos de su abuelo el poeta Baldomero Fernández Moreno luego de contarles a los chicos algunas cosas sobre él, entre ellas que era médico y que había dejado la medicina para ocuparse de esa gran pasión que era la poesía. 

En el micrófono abierto, los chicos de los talleres de poesía, leyeron sus producciones, muy celebradas por sus compañeros.

Un aparte merece el recuerdo de Vicente, el portero de la escuela. Cuando vio que estábamos armando el espacio para la lectura, comenzó a recitar el conocido poema de Baldomero Fernández Moreno "Setenta balcones",  y luego se animó a leerlo ante la cámara del Festival.

El artista plástico y poeta colombiano, Gabriel Acuña Rodríguez, realizó un taller con un grupo de chicos de tercer grado, donde cruzó la obra de Jaime Sabines con un acercamiento a la técnica de stencil.

Por la tarde, el Festival se trasladó al barrio de Almagro, en la Ciudad de Buenos Aires, más precisamente al Colegio Mariano Moreno. De eso da cuenta la segunda de las imágenes.

La titiritera Nina Franco realizó un taller de títeres de sombra con un grupo de alumnos de primer año, en base al libro "Los niños de japón", de Alejandra Correa.
                                   Los chicos y los títeres de sombra, junto a Nina Franco.

El majestuoso salón de Actos del edificio fue colmado por 250 alumnos de distintos años. Entre ellos se encontraban los que asisten al taller literario El ángel caído, que desde hace más de 15 años trabaja con la poesía.

Cartel de lona que el Festival dejó en el colegio Mariano Moreno

Esta jornada tuvo la particularidad de comenzar con un Homenaje a Francisco Madariaga, con la presencia de su hijo, el poeta Lucio Madariaga, y de su viuda, la poeta Elida Manselli. Un audiovisual trajo la voz y la poesía de este ex-alumno de este colegio que está próximo a cumplir sus 100 años.

Lucio Madariaga, quien creció rodeado de poetas, recordó muy especialmente a Edgar Bayley. "Yo tendría cinco años y me acuerdo de ese hombre que me parecía un gigante de pelo rojo y que siempre se ponía a recitar en cualquier lugar". Por eso, eligió leer un conocido poema de Bayley, "Es infinita esta riqueza abandonada". Lucio luego leyó un poema propio.

Siguieron las lecturas de la poeta Silvia Camerotto -quien eligió a Alfonsina Storni-, Mercedes Araujo -leyó a Susana Thenon- y Catalina Boccardo -Juan L. Ortiz-. A todos estos maestros, cada una de las poetas sumaron un poema propio. 

En el micrófono abierto se sumaron la profesora de lengua Verónica Zorzano, y los chicos de los talleres literarios. También estuvieron presentes los susurradores del Colegio Mariano Moreno.

El broche fue el cierre musical, donde Gabriela Borrelli Azara interpretó poemas de Jorge Leónidas Escudero y Bustriazo Ortiz, acompañada por la música de Paula Gasparini (flauta traversa, copas de agua y percusión).

Aquí acercamos un fragmento del video de Francisco Madariaga.


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